jueves, 4 de diciembre de 2008

Funciones de la escritura


  • Escritos con función expresiva. quien escribe pasa de la narración de los hechos a sus propias especulaciones, a anécdotas personales, a sus propias emociones, monólogo, diálogo, diario, carta, autobiografía.



  • Escritos con función informativo-referencial. El escritor presenta los hechos y los datos, informe, telegrama, notas, esbozo, resumen, crónica, declaración, definición, reglamento.



  • Escritos con función poética. No se debe necesariamente describir la realidad, ya que se pueden utilizar elementos fantásticos. Desarrollan la función poética todos los tipos de escritura creativa, poesía, cuento, fábula, decálogo, proverbio, epitafio, chiste, guión.









Escritos con función informativo-argumentativa. El escritor, utiliza estrategias persuasivas, editorial, ensayo, comentario.


Función de comunicación: la escritura, como medio de transmisión gráfico, materializa el mensaje y permite al emisor conectarse con el receptor a distancia en el tiempo y el espacio.










  • Los usos personales: dirigidos por la exploración de intereses y sentimientos personales para el propio autor (diarios, anotaciones personales).

  • Los usos mecánicos: persiguen objetivos propios de ambientes escolares como escribir para registrar en el cuaderno de clase. Las escrituras se dirigen a otras personas claramente identificadas: docentes o padres (copia o dictado de palabras, frases, oraciones aisladas).





¿Para qué sirve escribir?



El lenguaje escrito es el medio privilegiado para poder comunicarnos. Cuando necesitamos contarle lo que hicimos en las vacaciones a un amigo que se encuentra en otro lugar del mundo, cuando queremos promocionar algo para venderlo, cuando anotamos la receta de la abuela para no olvidarnos, cuando necesitamos expresar en un papel nuestras sensaciones, etc. En todos estos casos estamos usando la escritura como medio para comunicar algo a otros.

Escribir es, de alguna manera, poner afuera nuestro pensamiento. La escritura expone nuestro yo. Cuando escribimos logramos asistir a una puesta en escena de nuestra subjetividad. Nos convertimos en actores y espectadores de nuestra propia obra

Si la escritura la podemos usar para evadirnos de nuestros pensamientos, de esos ronroneos eternos que no nos dejan ni descansar, aprovechar esta válvula como escape no nos hará ningún mal. Mejor esto que querer dormir sin control. ¿No?.